GANADERÍA

La carne vacuna ha sido de los alimentos menos afectados por la baja generalizada que domina al sector desde mediados del año pasado y las expectativas son buenas de cara al segundo semestre del corriente y para 2016.

Una oferta de los principales proveedores de carne vacuna en baja enfrenta una demanda que, aunque no es uniforme, cuenta con algunos jugadores clave que necesitan el producto y están dispuestos a pagar por él.

En los primeros cinco meses del año, los tres principales exportadores mundiales de carne vacuna (Mercosur, Australia y Estados Unidos) redujeron 3% sus ventas, unas 42.500 toneladas menos. El descenso de Mercosur (-8% debido a la fuerte contracción de Brasil) y Estados Unidos (-10%) es solo parcialmente contrarrestado por Australia, que elevó 11% sus colocaciones.

Las expectativas para el segundo semestre, así como para 2016, lucen promisorias. No habrá un aumento de los volúmenes desde el continente americano, a la vez que en Australia hay claras señales de desaceleración del saldo exportable. Allí los precios de la hacienda se dispararon a partir del segundo trimestre del año, la faena comenzó a mostrar señales de retracción y todos coinciden en que la producción de carne vacuna en plantas frigoríficas australianas comenzará un fuerte descenso a partir de los últimos meses del año en curso. Es más, Meat & Livestock Australia proyecta que la faena descenderá a 6,9 millones en 2017, de los 9 millones de este año, como consecuencia de una caída del stock —sequía mediante— a los niveles más bajos en 20 años.

El precio promedio de la carne fresca exportada por Mercosur, Australia y Estados Unidos corrigió 11% a la baja entre el pico de noviembre del año pasado y marzo. Desde entonces se estabilizó y en mayo muestra una muy modesta recuperación de poco más de US$ 50 (1%) que con toda seguridad se hará más expresiva en los próximos meses, una vez las exportaciones australianas comiencen a mermar.

Por el lado de la demanda, la situación luce promisoria desde dos jugadores claves para Uruguay, como China y Estados Unidos, sus dos principales destinos en volumen. China mantiene las restricciones al ingreso del producto por el denominado “canal gris” (de contrabando desde Hong Kong y Vietnam), a la vez que persiste una creciente demanda que obliga a los importadores a pagar precios relativamente altos por el producto. Estados Unidos se estaba proveyendo de abultados volúmenes de carne australiana, pero esta oferta comenzará a mermar en lo que queda del año, con una producción local que es claramente deficitaria.

En el plano local, en tanto, las restricciones de oferta de animales para faena están obligando a la industria a pagar cotizaciones crecientes, con subas que van mucho más allá de la firmeza del mercado internacional. En la situación actual, entonces, la mejora de las referencias internacionales está siendo trasladada en su totalidad a los precios de la materia prima. Aunque esto cambiará cuando quede atrás la pos zafra, se trata de una coyuntura positiva para el sector productor.

De no mediar cambios muy drásticos en el contexto internacional —que siempre los puede haber— las expectativas son de un año y medio muy bueno para el mercado internacional de la carne vacuna.

Fuente: Tardáguila Agromercados
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