El gobierno argentino extendió por dos meses hasta el 31 de octubre las restricciones en las exportaciones de carne vacuna mientras la Mesa de Enlace ya define medidas que llevaría a un cese de comercialización de hacienda.

Desde junio se definió un cepo hasta el 31 de agosto que limita las exportaciones de carne -salvo en las cuotas con Europa y EEUU- a un volumen equivalente al promedio del 50% de las ventas del segundo semestre de 2020. Además, se prohibió directamente la exportación de siete cortes populares y la media res hasta fin de año.

“En el corto plazo la herramienta de limitar las ventas al exterior es indispensable para garantizar el acceso de las y los argentinos a la carne vacuna frente al fuerte aumento de los precios a las y los consumidores”, indicó el gobierno a través del decreto.